Ajedrez

Revista Jaque

Cierre de la revista Jaque

Muy posiblemente —y lo expreso con una enorme pena—, el ejemplar de Jaque 665-666 (publicado en julio de 2012) sea la última revista que ustedes vayan a leer bajo el sello de El peón espía, la empresa que mi hermano Nacho y yo fundamos en 2009 para tomar el testigo de la legendaria Jaque.

Durante estos últimos años, como sabrán, la economía española está atravesando uno de sus momento más críticos, lo cual ha socavado los cimientos de esta editorial, que se siente económicamente impotente para continuar con la actividad en la que tanto cariño, empeño y vida depositó: la difusión del noble arte del ajedrez.

La enorme pena de tener que dar esta mala noticia ha de venir, además, de un amante de la cultura1 y del papel, esa tinta que nos habla sin gritar, con calma y con sabiduría.

Cuando iniciamos nuestra andadura en Jaque2 nos propusimos apostar por la calidad3, la mejora del diseño, de los contenidos, del idioma y la mejora del trato al cliente (respeto, cercanía, honradez…).

Uno de nuestros lemas desde nuestro inicio fue: «Jaque será limpia o no será»4. Siempre hemos tratado a todas las personas que se han relacionado como nosotros como personas; siempre hemos recibido a todo el mundo con una sonrisa y con el respeto que se merece cualquier persona por el modo de acercarse y entender el mundo.Asimismo, nuestra voluntad ha sido siempre la de ayudar a todo aquel que nos ha solicitado ayuda y la de difundir el ajedrez.

Y siempre, siempre hemos intentado tratar al ajedrez del mismo modo, buscando darle mucho más de lo que éste nos pedía. (Así nació la emisora Jaque Continuo, la revista digital Jaque Expreso y otros proyectos de ajedrez, como la Agenda de 2011, etcétera).

Nuestro modo de trabajar siempre ha sido limpio, libre de prácticas empresariales abusivas, intensivas o agresivas; mas al final la gente (amparada o no en la crisis5) ha decidido que no quiere leer en papel. Más concretamente, que no quiere leer ajedrez en papel6. Nosotros lo hemos intentado todo (hasta donde sabíamos) y hemos gritado a los cuatro vientos (por la revista, por la radio, por la red…) las bondades de la lectura (gratuita en las bibliotecas, colectiva en los clubes, sosegada en sus casas).

Al igual que los herreros desaparecieron (o casi) con el surgimiento de los vehículos a motor, el papel hoy en día está sufriendo una extinción similar. La gente reconoce que la revista es buena («La mejor Jaque de la historia», dicen algunos; «La mejor revista del mundo», nos comentan otros), pero eso no basta. Si no hay lectores en papel, no puede haber revista (por muy buena que sea). Por más esfuerzo (tiempo7, dinero8, salud9…) que nosotros le pongamos, ustedes tienen la última palabra. ¿Creen que el ajedrez se merece un medio escrito de calidad o creen que ya no tiene sentido? ¿O es que no tiene sentido en nuestro ámbito cultural10?

Además del entorno social-económico-cultural, reconocemos que la revista desde hace tiempo que se publica con bastante retraso; reconocemos que no hemos sabido llegar a la gente (ni a más gente ni a la gente del ajedrez); reconocemos que no hemos sabido convencer (o dirigirnos como es debido) a los clubes ni a los torneos; reconocemos, asimismo, todas nuestras torpezas, que han sido muchas.

Sólo os pido mis disculpas más sinceras a todos ustedes por no haber sabido encontrar el modo de que esta revista se haya mantenido en pie.

Con todo, esto no significa un adiós definitivo —porque amamos el ajedrez y lo que éste representa (y hemos intentado salvar la situación de la revista más de lo que ustedes pueden imaginar)—, sino una parada necesaria para tomar oxígeno y subsanar la situación. A nosotros nos encantaría seguir haciendo la revista en papel muchísimos años más; pero, para ello, necesitamos ayuda.

Ahora mismo, la revista Jaque está en venta (por favor, que se propague esta noticia), porque no deseamos que la llama de esta antorcha ajedrecística se extinga (¿quién, en el fondo, quiere?).

¿Y cuál es la situación de los suscriptores?

Evidentemente, ante la posición en que nos hallamos como empresa había dos alternativas principales: optar por lo fácil (cierre completo de la actividad) y optar por lo correcto (dar soluciones, alternativas y seguir apostando por el ajedrez). Confiamos en poder cubrir las necesidades de nuestros lectores y les damos las gracias por su colaboración.

Opciones:

1. Mantener la suscripción abierta, ante una futura continuación de la revista.
2. Devolución proporcional de la suscripción en concepto de material de ajedrez.
2.a. Lotes de revistas antiguas.
2.b. Libros o material en existencia.

Envíenos su respuesta a jaque@jaque.tv o al Apartado de Correos 64, 46200 (Paiporta, Valencia).

De nuevo, gracias por su paciencia y comprensión, y ¡¡viva el ajedrez!!

Yago Gallach Pérez
jaque@jaque.tv
Editor de la revista Jaque

Carlos Ilardo

Carta de Carlos Ilardo al amigo, Yago Gallach

Con profunda pena acabo de enterarme de tú pública decisión del cierre de la revista JAQUE; lamentablemente, aquel secreto cargado de cruel premonición que me confiaste durante el desarrollo del 2do festival de la UNAM, hoy ya es una realidad y está a la vista de todos. Acaso, así uno comienza entonces a comprender la fuerza del poema: “nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio”.

Por eso, sentado frente al ordenador y leyendo cada uno de los puntos y comas de tu anuncio de cierre bajo el sello de El peón espía, se me hacen piel tus sentidas palabras. Sé que son verdaderas, sé que en verdad te abarca una gran pena, y que erróneamente te culpas del fracaso de la editorial, de no haber encontrado el modo de llegar a más gente y convencerlas para que JAQUE se mantuviera en pie.

A estas alturas de mi vida y del milenario juego, creo poco probable que en el mundo hispano existieran ajedrecistas, maestros y profesionales que no conocieran tamaña revista; de su prestigio, calidad e historia. Por sus páginas desfilaron las ideas y análisis de los mejores ajedrecistas de los últimos cuarenta años y las afinadas plumas de verdaderos grandes del periodismo especializado en ajedrez.

Todos sus lectores tuvimos el gusto de aprender y descubrir historias junto a la firma de Antonio Gude, de la transmisión de la pasión en cada nota con la particular impronta de Leontxo García, de la narración de Jesús Boyero, la profundidad de Miguel Nepomuceno, la aleccionadora creación del “Ud. Juega” con el maestro Zenón Franco, y muchos, muchos más que hicieron escuela y dejaron su estela de enseñanza.

Nadie pudo abstraerse de ello ni de ellos, si no la compraron, si no sintieron el placer de su formato, si no se les disparó la imaginación con cada vuelta de página, eso ya no fue culpa tuya. Fueron ellos, los que se pasearon indiferentes, los que se quedaron en deuda con el ajedrez.

Si los empresarios no advirtieron o no entendieron el valor adicional de la publicidad de sus productos en JAQUE fueron ellos los que confundieron, estar bien con lo que les conviene.
Por eso, siento que debo ser uno de los cientos de miles que debemos agradecerte a ti por estos tres años de trabajo; de tú tiempo y vida puestos al servicio de un noble producto.

Me siento especialmente halagado, y no sólo por nuestro primer encuentro en 2009, en Valencia, durante el desarrollo del match “conmemoración del 25° aniversario entre Karpov y Kasparov” cuando me ofreciste formar parte de JAQUE y a partir de entonces respetaste cada una de mis opiniones y me permitiste ser una pequeñísima parte del historial de esta revista, sino y principalmente porque aquel viaje a España en 2009 me ha regalado la vida la oportunidad de conocerte; de compartir juntos un café. De descubrí a un ser humano excepcional, un tipazo que da todo por su familia y hace a diario un culto de la amistad.
Tus ganas, tus ideas y proyectos de vida me empujaron enseguida para aceptar tú generosa propuesta; tú formación cultural y modo de selección de temas me obligó a superarme con cada entrega para JAQUE. Creo entonces ser yo el que ha quedado en deuda contigo.

Los que nos abrazamos a esta profesión sabemos en realidad lo que sucede hoy en el mundo periodístico empresarial, y el avance de la era digital sobre el papel, y hasta de las cosas que nos quieren hacer creer: “El nacimiento de un nuevo periodismo”.
Que yo sepa y sin que se entienda que reniego de las nuevas plataformas, ni del crecimiento de esa comunidad, para mí el periodismo se sigue haciendo, diciendo o escribiendo: con lo que miran nuestros ojos, lo que percibe nuestra piel y lo que nos dicta el corazón.
Seguramente que muchos lectores de JAQUE paralizados frente a la crisis social y económica española y su extensión por Europa, creyeron que el ahorro del gasto superfluo mensual de 6 euros podría cambiar su destino. Lamento decirles que se equivocaron, y peor aún aquellos ayuntamientos que compraron espacios publicitarios y que más tarde no cumplieron con sus pagos aprovechándose de la bondad de mi amigo Yago.

Por todo esto quisiera que estas líneas sean apenas una despedida, preferiría que este pasajero adiós se transforme en un hasta pronto, y que todos, los que de una u otra manera formamos parte de la historia de JAQUE nos comprometamos a mantener –como tú dices en esa carta- la llama de la antorcha ajedrecística para que no nos venza la sentencia de aquel poema; entre la triste verdad y la realidad. Son tiempos de crisis y por lo tanto de excelente oportunidad para los desaventurados que deseen asumir nuevos desafíos. Porque, como señalara el físico Stephen Hawking, “incluso la gente que afirma que no podemos hacer nada para cambiar nuestro destino, mira la calle antes de cruzar”. Todavía hay vida; hay ganas de soñar. Nadie nos robará la esperanza.

Carlos A. Ilardo
Periodista argentino
Diario La Nación
Twitter: ajedrezcaichess

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